Plenitud de Gozo
  • Bienvenido
  • La Biblia en 1 año
  • Reflexiones
    • Año Nuevo ...¿Vida Nueva?
      • La Nueva Vida
        • Joven: Honra a tu padre y a tu madre
          • Los Últimos Tiempos
            • Prosperidad del Alma
              • La Biblia, fuente de vida eterna
                • Dependiendo de la voluntad de Dios
                  • Compasión y Misericordia
                    • GRANDES DETALLES...hacen pequeñas diferencias
                      • Dificultades que Fortalecen
                        • Dios nos protege
                        • Versículo de la Semana

                        La Nueva Vida

                        Romanos 12

                        Ser hijos de Dios y poder pasar la eternidad con él es la más grande bendición que alguien puede tener. Esto podemos tenerlo gracias al Señor Jesús quien entregó su vida por nosotros. Él ya hizo su parte cuando lo clavaron en la cruz y resucitó al tercer día. Ahora nos corresponde a nosotros vivir de una manera diferente y que dé testimonio de lo que él ha hecho en mi vida.

                        En Romanos 12 encontramos algunos puntos de cómo debemos vivir ahora que somos cristianos:

                        1) Primero debo cambiar mi manera de pensar y mi forma de ser, de esta manera podré comprender y hacer lo que Dios quiere que haga, es decir, lo bueno, agradable y perfecto.

                        2) Debo entender y aceptar cuál es mi posición dentro del cuerpo de Cristo, es decir de la iglesia, sin sentirme más importante que los demás, pues cualquiera que sea mi capacidad me ha sido dada por Dios; no es algo que yo mismo haya creado, sino es un don que el Señor me ha dado para servirlo a él y a los demás y así poder ver cumplirse los propósitos que tiene para mi vida.

                        Las habilidades que tengo serán complemento de las habilidades que Dios ha dado a los demás y así estaré haciendo la función que tengo dentro del cuerpo de Cristo. Cualesquiera que sea mi capacidad debo hacerlo todo para el Señor y de la mejor manera posible, pues mi obediencia y la actitud con que obedezco será  lo que honre a Dios.

                        3) Debo amar y respetar a los demás sinceramente.

                        4) Trabajar para Dios con ánimo y entusiasmo y mostrarme siempre alegre y paciente.

                        5) Muy importante, orar constantemente, pues es una manera de estar en comunión con Dios.

                        6) Compartir con los demás lo que tengo y ser hospitalario.

                        7) Orar por los demás y alegrarme con ellos en sus alegrías y entristecerme de sus tristezas. Es decir vivir con armonía y buscar siempre hacer el bien a los demás.

                        8) Hacer siempre el bien

                        Por Plenitud de Gozo
                        Plenitud de Gozo Derechos Reservados © 2012